Mi primera vez en el Rhum Fest Paris: tendencias, descubrimientos y sensaciones.
Era mi primera vez en el Rhum Fest de París y la verdad: superó expectativas desde el primer momento. No solo por el tamaño del evento, sino por lo bien cuidado que está todo. Las instalaciones, la organización, el ambiente… todo fluye. Se nota que no es una feria más, sino una cita clave para cualquiera que se mueva en el mundo del ron.
Durante tres días, del 13 al 15 de abril, París volvió a convertirse en el epicentro europeo del ron. Con cerca de 200 marcas, más de 800 referencias, miles de profesionales y aficionados recorriendo el recinto, el festival combina muy bien lo técnico con lo experiencial. Algo que me llamó especialmente la atención fue que, a diferencia de otras ferias, aquí el protagonista absoluto es el destilado: nada de cócteles en los stands, todo enfocado en probar el ron tal cual.
Después de muchas catas, conversaciones con profesionales roneros y horas caminando entre stands, hay varias tendencias que me quedaron bastante claras.
Rones diseñados para mixología
Una de las cosas más interesantes fue ver cómo muchas marcas están dejando atrás la idea de que el ron para cócteles es “el básico”. Ahora se diseñan perfiles específicos junto a bartenders.
Un ejemplo que me llamó la atención fue la propuesta de Trois Rivières con su colección Les éditions du bar. Desde rones blancos potentes y aromáticos hasta perfiles más trabajados con madera o incluso ahumados. Especialmente curioso ese toque ahumado pensado para cócteles como un Penicillin o incluso un Bloody Mary. No es algo que esperas encontrar en el mundo del ron… pero funciona.
El terroir entra con fuerza
Si algo está evolucionando rápido es el enfoque hacia la materia prima. Cada vez se habla más de la variedad de caña y del origen exacto.
Probé rones donde literalmente podías notar diferencias según la parcela o el tipo de caña. Desde perfiles más frutales hasta otros más terrosos o complejos. Es un enfoque muy cercano al vino, y sinceramente, le da otra dimensión al ron agrícola.

Materias primas, diferentes perfiles
Relacionado con lo anterior, también me pareció muy interesante la diversidad en las bases utilizadas para elaborar ron. No todos parten de la misma materia prima, y eso influye directamente en el resultado.
Durante el festival pude probar rones elaborados a partir de jugo de caña fresco, miel de caña e incluso melaza. Cada uno aporta un perfil distinto: los de jugo de caña suelen ser más frescos, vegetales y expresivos; los de miel de caña tienen un carácter más equilibrado y redondo; mientras que los de melaza ofrecen perfiles más intensos, especiados y profundos.
Es un detalle que muchas veces pasa desapercibido, pero que cambia completamente la experiencia en copa.
Tipos de destilación, diferentes estilos
Otro aspecto que me pareció clave durante el festival fue la variedad de métodos de destilación, algo que influye directamente en el perfil final del ron.
Por un lado, están los rones destilados en columnas, que suelen dar como resultado perfiles más limpios, ligeros y consistentes. Son muy habituales en producciones más grandes y también en rones pensados para coctelería.
Por otro, los rones elaborados en alambiques tipo pot still, que ofrecen perfiles más intensos, complejos y con mayor carga aromática. Aquí es donde muchas veces aparecen esos rones más “característicos”, con personalidad muy marcada.
Lo interesante es ver cómo muchas destilerías combinan ambos métodos o juegan con ellos para conseguir estilos únicos. Entender este detalle cambia bastante la forma en la que percibes lo que estás probando.
El juego con las barricas sigue creciendo
Esto ya venía del whisky, pero ahora está en pleno auge en el ron. Acabados en barricas de Sauternes, vinos tintos, Pedro Ximénez cada vez más experimentación.
Lo interesante no es solo la variedad, sino cómo algunas marcas están reinterpretando estos procesos. No es simplemente “terminar en barrica”, sino buscar perfiles completamente distintos. Y algunos resultados son realmente sorprendentes.

Rones especiados, pero con identidad.
Otra tendencia clara: los rones especiados están evolucionando mucho.
Ya no se trata solo de vainilla y especias clásicas. Encontré propuestas con pimienta, frutas secas y combinaciones bastante más arriesgadas. Son rones más accesibles, sí, pero también mucho más interesantes que hace unos años.
Marcas como Maca un Spiced Rum creado por el Mixólogo francés Michael Landart, quien utiliza como base en destilado en la isla Mauricio mezclándolo mediante la maceración de especias frescas, como: canela, haba tonka, café, nuez moscada y clavo que aportan un perfil limpio y franco al producto es ideal para coctelería.
Nuevos orígenes que vale la pena seguir
Quizá lo más llamativo fue descubrir la cantidad de países que están entrando fuerte en el mundo del ron.
Asia, África… regiones que históricamente no estaban en el mapa del ron de calidad ahora están presentando cosas muy serias. Japón, Tailandia, Camboya o incluso Sudáfrica están empezando a sonar, y no por casualidad.
También me sorprendió ver cómo Madeira está intentando recuperar protagonismo. Y después de probar algunos, tiene todo el sentido empezar a prestarles atención.
El crecimiento de los rones venezolanos
Otra tendencia que empieza a notarse cada vez más en este tipo de eventos es la creciente presencia de rones venezolanos, marcas como: Ron Gayon, Tawala, Barrica, Caballo Viejo y Tepuy el nuevo lanzamiento de DUSA hicieron presencia en este evento.
Aunque históricamente ya eran reconocidos por su estilo más suave y elegante, en ferias como el Rhum Fest Paris 2026 se percibe claramente cómo están ganando espacio y visibilidad frente a otras regiones más consolidadas.
Es interesante ver cómo marcas de Venezuela están apostando por mostrar diferentes estilos, desde perfiles más ligeros hasta expresiones más complejas con mayor influencia de la madera. Poco a poco, están dejando de ser una presencia puntual para convertirse en un origen cada vez más habitual dentro del panorama internacional del ron con Ron Santa Teresa 1796 como abanderado por sus más de 100 medallas obtenidas en estos últimos años, como mejor ron de su categoría.
Conclusión
Más allá de las tendencias y de la enorme variedad de estilos, lo que más me llevo de esta experiencia es la sensación de que el mundo del ron está en plena evolución. Hay más creatividad, más identidad y, sobre todo, más intención detrás de cada botella.
Otro punto que me llamó mucho la atención fue la gran presencia de aficionados, amantes del ron, compañeros “Ronmiliers” lo que me hace valorar este evento no solo como una feria profesional: es un punto de encuentro real entre productores, marcas y personas que viven el ron con pasión, lo que hace que la experiencia sea mucho más rica, más cercana con los profesionales egresados de la AIR (Asociación Iberoamericana de Ronmeliers)

Si te interesa el ron, el Rhum Fest Paris no es solo recomendable: es una experiencia que merece la pena vivir al menos una vez.
Yo, desde luego, ya estoy pensando en la próxima edición 2027.
