Mis inicios en mundo del Tabaco y Ron estuvieron en buenas manos que guiaron mis pasos en cada calada y sorbo del mejor elixir ronero.


El Despertar, Tabaco y Ron.

Los que me conocen saben que por mis venas hay mas ron que sangre, aunque me retire 5 años del medio ronero para tomar un descanso, he vuelto con las pilas repuestas y muchas ganas de comenzar a degustar esas maravillas que nos da la caña de azúcar en sus diferentes presentaciones del mercado actual. Desde los ingleses, pasando por los ricos agrícolas franceses y volviendo a mis orígenes los rones de estilo español.

Cierto es, que el mercado ronero a crecido una barbaridad en los últimos años, nuevas marcas, nuevas propuestas, nuevas añadas, incluso nuevas maneras de mezclar los alcoholes, destilados de guarapo mezclado con melaza, melaza con mieles, mieles con guarapo y miel, un zaperoco que tienen algunos productores de ron que podemos tardar horas escribiendo y no llegamos a una razón entendible del ¿Por qué?.

Lo que si no saben algunos es que en mis tiempos más álgidos y activo en el mundo rones de mi querida y amada Venezuela, fui un asiduo fumador de puros, tabacos y cigarros de calidad; de producción nacional los de la marca cumanesa Crispín Patiño eran mis preferidos, importados: Romeo y Julieta, Monte Cristo y uno que otro Cohíba no podían faltar en mi casa.

Fumar es nocivo para la salud y es un tema delicado, pero no podemos negar que un buen tabaco acompañado de una rica copa de un excelente ron es cosas de sibaritas.

Mis comienzos en el buen fumar se dan gracias a mi buen amigo Lisandro Rodriguez, por quien siento un gran aprecio y desde ahora en mis siguientes publicaciones sobre el tabaco llamare “Hermano”.

Lisandro Rodriguez

El Hermano que la vida mi obsequió.

Lisandro mi hermano para los que no lo conocen es un personaje muy particular, pareciera que vive en la época de la opulencia de los años 20, es algo asi como el Gran Gastby de La Victoria, pero sin los millones de dólares “sorry bro”.

Conversado con él en sus 47 primaveras vía telemática ya que la distancia nos separa, recordamos esos buenos momentos que vivimos, mi introducción a esas experiencias de Tabaco y Ron, así pues, les quiero contar como fue que me adentre en este mundillo empírico del buen fumar.

Mi hermano que es de buen fumar, recuerdo que siempre en su oficina podías encontrar buenos cigarros, pipas, picadura y todos los juguetes para su placer, de allí mis primeras caladas de un puro (no niego que agarre la borrachera del tabaco en las primeras fumadas) quizás fue por tragarme sin querer el humo, sumado a la falta de experiencia o por los grandes tragos de ron que bebía para pasar el sabor tan extraño del humo. Después de unas clases y varios puros mal invertidos en mi obsequio de mi hermano, le agarre el gustico a la cosa soy sincero.

Como cosas de la vida, llega Humberto Marquez un periodista a quien me toco atender en el bar, nada mas y nada menos, el Presidente del Club de Fumadores y cofundador del Club del Ron, pues Santas Bendiciones para mi hermano y para mí quienes pudimos empaparnos de grandes conocedores del tabaco en Venezuela.

Se podrán imaginar que pudimos degustar los más ricos cigarros en diferentes versiones, mezclas acompañadas de excelentes rones en las múltiples actividades que tuvimos en los años que acompañamos al club en sus reuniones sociales.

Pero tanta chachara, mucho bla bla, a lo que vinimos. Para lo que no entienden del tema de los puros, les dejo las mismas preguntas que me hice en mi momento cuando comencé, preguntas que me fueron respondidas por eruditos en el tema.

¿Qué es un puro?

Wikipedia lo describe así: “Cigarro puro o simplemente puro (también llamado cigarro, habano o túbano), y es el cigarro elaborado sin papel donde la hoja de tabaco para su elaboración procede de un mismo lugar o país” (No contiene mezcla de otra hoja de tabaco https://es.wikipedia.org/wiki/Puroimportada).

“Tambien se conoce habitualmente como habano debido a la reputación cubana que presenta tanto por las características únicas de la región de Vuelta Abajo en la provincia de Pinar del Río, al oeste de la isla, en donde un microclima permite el cultivo de tabaco de alta calidad como por la habilidad de los fabricantes cubanos del puro.

Esta característica del cigarro cubano dio inicio a la Denominación de Origen y sólo reservada a los puros fabricados en Cuba conforme a las normas de cultivo y producción establecidas por el consejo regulador”. Léase mas Aquí

Ahora sabemos que no todos los cigarros o tabacos son de nominación “Puros”.

¿Por qué vemos los cigarros guardados en cajas especiales?

Los cigarros deben almacenarse a una humedad de alrededor del 65% al 72%. Por esta razón, los puros deben ser almacenados en un humidor o humidificador que mantiene un clima adecuado, asi se evita sequedad y defectos futuros al ser fumado.

¿Cómo sabemos cuál es el cigarro o puro indicado?

Son muchas las marcas y categorías de cigarros que podemos encontrar en el mercado, cuando eres solo un aficionado como yo, lo ideal es comenzar a fumar por uno de pequeño calibre y de sabor suave ya que los más grandes, largos y fuertes pueden resultarnos cansones por el tiempo de fumada o su intensidad llegaría a desagradarnos al no estar acostumbrados a la experiencia.

¿Cómo se fuma un cigarro o puro?

Entramos en la materia más rica de todas. Lo primero que debemos saber es que tenemos en la mano, marca, país de origen, mezcla o pureza, tamaño, peso, y método de conservación. Seguido de conocer estos aspectos debemos ver su estética, el buen cigarro no muestra defectos o rotura en la capa, su aroma es uniforme y agradable, sin olor a moho, significativo de calidad.

Un cigarro idóneo muestra una textura se asemeja un poco a la de un corcho de vino, si está muy blando hay dejarlo airear un par de días para que pierda humedad. Por el contrario, si está muy seco, se debe meter en una bolsa especial para puros por unos 21 días lo que dará la humedad ideal para fumar. (estas bolsas las venden en las tiendas especializadas para fumadores).

Luego procedemos a cortar la cabeza con una guillotina o cuchilla especial para este tipo de productos, misma que hará un corte preciso y uniforme en la zona seleccionada por el fumador, la medida de corte es de unos 3 milímetros aproximadamente.

Antes de fumar probamos el cigarro en crudo para percibir que sensaciones tiene el tabaco, reconoceremos algunos sabores en boca y probaremos en tiro de succión que nos da el corte. Llegado el momento de encender se debe hacer con un fósforo (cerilla) de madera o con mechero especial para puros asi no contaminamos con algún carburante el cigarro, las dos primeras bocanadas deben ser hacia afuera (soplamos a través de la cabeza) para descartar los gases de combustión que se generan en el encendido y quedan dentro del cigarro.

Las bocanadas cuando aspiramos serán firmes para ajustar la corona de encendido, los buenos fumadores los disfrutan en tres tercios. Es importante entender que el humo no se traga, solo se aspira se mantienes en la boca y luego es expulsa, nunca pasa a los pulmones.

La fumada es con calma sin apuro ya que si lo hacemos muy rápido se calienta el cigarro, los aromas primarios naturales desaparecen y comienzan aparecer sabores ácidos, entra muy caliente al paladar lo que puede ser desagradable, llegando al punto de arruinar la experiencia, una buena copa del ron que más te guste, un espacio tranquilo, buena compañía, seguro estoy que te darán plena satisfacción.

El descarte del tabaco cuando dejamos de fumar no se apaga como un cigarrillo común, solo lo dejamos reposar en el cenicero y él se va apagando poco a poco, o más bien podríamos decir que lo dejamos morir con dignidad, y es lo menos que podemos hacer después que nos ha dado tantas experiencias enriquecedoras en el tiempo de fumada.

Los tercios son las experiencias que se van apreciando mientras el cigarro abre sus sabores y aromas al ser fumado.

Humberto

Humberto Marquez y el Club del Fumador

¿Qué podemos apreciar al fumar un cigarro?

Como ya les comenté son muchas las sensaciones que se perciben en la experiencia de fumar un cigarro, encontramos sabores, dulces, amargos, achocolatados, nueces, estos son solo algunas de los que podemos percibir en cada bocanada, aunque si es cierto que el Terroir es un factor muy importante en la calidad de la experiencia.

Un punto muy importante durante la experiencia es ver como se expresa el cigarro en la ceniza. La ceniza dice mucho sobre el producto ya que los tabacos artesanales hechos a mano tienen un significativo valor que aporta el torcedor, quien es la persona que fabrica a mano el cigarro.

Escoger buenas hojas, retirar la vena central del tabaco, la preparación, el prensado y cuidar de los detalles son algunos de los elementos que el torcedor tiene que tomar en cuenta al momento de la manufactura del cigarro.

Primer tercio: Es la adaptación cuando comenzamos a conocer el cigarro y detallar sus sabores con las primeras caladas.

Segundo tercio: Conocido como el divino, es el disfrute de los sabores más elegantes, ricos aromas, comenzamos a identificar los secretos de la mezcla o pureza del tabaco y entendemos el trabajo del fabricante.

Tercer tercio: Es el momento de carga de sabores, recordemos que se enciende por el pie que es la parte más lejana a la boca y de alli va retrocediendo llevando consigo componentes naturales del tabaco al pie del cigarro en la zona más cercana a la boca.

Son sabores más intensos que tambien se disfrutan, el cigarro habla, medida que se quema va transmitiendo información al fumador y si sabemos entender que sucede en los dos primeros tercios, sabremos que vamos apreciar en el tercero es alli cuando vamos nos servimos otra copa o preparamos un coctel adecuado para despedir el tercio final con honores.

Sabores como chocolate, madera, herbáceo, mosto, pimienta negra, cuero, tostado, café, pasas, son solo algunos de los que podemos encontrar en una buena experiencia. Ahora bien, si esto lo acompañamos con una buena copa de un refinado destilado que para mi preferencia es el Ron, no puedo negar que el Brandy y Coñac son candidatos perfectos para cerrar una noche sibarita con broche de oro. «Sigue ganado el Tabaco y Ron»

Conociendo el cigarro muy a mi entender podemos crear cócteles muy acordes a la sinfonía de sabores que ambos pueden aportar a nuestra experiencia, no hace falta que sea un fumador, si como bartenders entendemos los productos podremos incluir el tabaco, sus matices en una receta, aportando un valor muy interesante al cóctel.

En la próxima entrega conversaremos sobre el tabaco su producción, tipos de hojas, secado y añejamiento, países productores, obvio de Cumaná cuna del Tabaco en Venezuela.

Nestor Parra

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